miércoles 23 de febrero de 2011

EL 23-F EL DIA QUE ESTUVIMOS A PUNTO DE REPETIR LA HISTORIA

 Nunca olvidaré el momento en que mi madre y yo vimos esta imagen en nuestro televisor, y como de pronto vi que ella se ponía pálida, llamó a mi tío y le preguntó: ¿Que está pasando? y mi tío le contestó (yo escuchaba por el otro teléfono, tenía mis razones) es lo que te imaginas, es un golpe de Estado fascista. Rápidamente mi madre pensó que si había algo, mejor que estemos juntos y llamó a mi padre que estaba reunido con un cliente para que viniera a casa, no hubo manera, así que decidió ir a buscarle, pero yo le dije que se quedara en casa y que yo iría más rápido y finalmente le encontré y cuando le explique qué estaba pasando, despidió a su cliente dándole una excusa y volvimos a casa rápidamente.




Era evidente, que mis padres revivieron el miedo que pasaron con la guerra civil, además mi padre era muy conocido y más de una vez los de Fuerza Nueva o los Falangistas le habían amenazado, de hecho había estado suspendido como abogado durante ocho años, por cuestiones políticas y afortunadamente sus amigos en vista que no podía ejercer, le ofrecieron un trabajo en una cooperativa, al morir Franco pudo volver a ejercer de abogado y le aplicaron la ley de amnistía, borrándole todos los antecedentes.



Yo tenía mis razones para escuchar la conversación que tenía mi madre con mi tío, yo sabía la respuesta a la pregunta que le hizo ella a él, y tenía miedo por mi padre pero también por mí en aquella época era de la ejecutiva de las JSC, la cosa no pintaba nada bien, y quizás entraran en sede de los partidos políticos, y los ficheros de la época sobre los militantes aunque se guardaban bajo llave era fácil prever que no andarían con delicadeza. Cogí todos los documentos que tenía y los guarde en un par de cajas, pero me mantuve en calma y espere a tener más noticias, los tanques salieron por las calles de Valencia, poco a poco la cosa se ponía peor, la 4ª región incluía si no mal recuerdo a Cataluña, todo pintaba mal pero ver a mis padres nerviosos, me hizo pensar que debía disimular, ellos estaban tan atentos a las noticias que no repararon en mi militancia política, yo me senté en un sillón del salón de estar con mis padres y les decía que estuvieran tranquilos, que seguramente todo saldría bien, y finalmente en la madrugada del 23 al 24 de febrero el rey se dirigió a la nación, horas después el gran susto había pasado, y por la tarde miles y miles de manifestantes salimos a la calle a condenar el golpe de Estado.

Ni que decir que mis padres lloraron de alegría, mi padre ya había pasado en su juventud por la fábrica de cáñamo que la hicieron servir como cárcel, y justamente quien lo iba a decir un cura de los Escolapios, se hizo cargo de mi padre y de mi abuelo, otros no tuvieron tanta suerte y fueron fusilados, mi madre se "hizo" mujer cruzando la frontera con Francia, dejando atrás toda la familia, y si no fuera poco, años después lo de la suspensión en el ejercicio de su profesión y yo no lo sé afortunadamente nunca lo sabré.



Fue un momento de nuestra reciente historia, en que muchos tuvieron miedo de que se repitiera la historia, es por eso que debemos ser conscientes de que la unión de la ciudadanía ha de ser muy fuerte, que por muchas diferencias ideológicas todos formamos parte de una sociedad que tiene muchos retos, pensemos en esto