jueves 20 de enero de 2011

EN DEFENSA DE LAS AUTONOMÍAS, HACIA UN ESTADO FEDERAL

En el post anterior me preguntaba donde estaba el Federalismo del PSOE, y también hacia referencias a la postura del ex-presidente Aznar,el cual tal como plantea las cosas desde hace tiempo parece que haya resucitado a la antigua Alianza Popular, quiero decir la más ultraderechista, por no decir que ha resucitado a Fuerza Nueva.

Sospechosamente se está utilizando la crisis como saco donde quepa cualquier excusa para hacer retroceder lo avanzado hace más de 35 años. No creo que a los padres de la patria se les ocurriera introducir el Título VIII, para desmontar el estado de las autonomías a su antojo.
El proceso de autogobierno ha de continuar, no para disminuirlo, pues no tiene sentido haber aceptado la reforma de los Estatutos, ampliando las competencias de las CC.AA, para luego volver las cosas practicamente al principio de la transición política, y mucho menos disolver las autonomías que por otro lado contraviene el espíritu de la Constitución, lo que toca ahora es ser valientes y plantearse una reforma de la Constitución, en la dirección adecuada es decir hacia un Estado Federal, de tal modo que facilitaria no duplicar la administración,y además de salvaguardar la soberanía de los ciudadanos, pues hemos sido todos o una gran parte quienes hemos elegido a los parlamentos autonómicos, pero mientras eso sucede, lo que se ha de plantear  dotar  de una autonomía financiera de los ayuntamientos.
El primer escalafon democrático debe tener una autonomía financiera suficiente pues cada día le son delegadas muchas funciones que en realidad pertenecen a otras administraciones, y dado que las asumen lo justo es que haya una participación equitativa del principal modo de ingreso como es el impuesto directo por excelencia, es decir el IRPF.
Con esta propuesta, podría no solo hacer que las arcas municipales tuvieran mayor disponibilidad  económicas, si no hacer que algunas de la tasas municipales fueran pudieran ser un poco más asequibles para la ciudadanía y más progresivas, según los ingresos.
Dicha participación en la gestión del IRPF, facilitaria a los ayuntamientos como he dicho en el  párrafo anterior tener más liquido y pagar puntualmente a las empresas que participan en la ejecución de los proyectos municipales, aunque es bien cierto que se ha de racionalizar el gasto, de muchos ayuntamientos.

1 comentarios:

Nicolás dijo...

El cuestión no es el estado de las autonomías, el problema no es la prestación de servicios a los que tienen derecho los ciudadanos que pagan sus impuestos. El problema es la duplicidad de funciones y la falta de racionalización del gasto. La solución no es recentralizar el estado sino hacer entender a cada reyezuelo que son parte del Estado lo quieran o no y que administrar los dineros de la res publica es algo mucho más serio de lo que parece. Que no pueden hacer de su capa un sayo o tres trajes de Milano. A fin de cuentas sólo se podrá ser eficaz si se anteponen los intereses generales a perpetuarse en el sillón.

La descentralización política es posiblemente la forma más eficaz de gobernar si de verdad se acerca el gobernante al gobernado pera resolver sus problemas pero puede resultar una perversión si los gobernados son tomados como rehenes frente al adversario político. Entonces cualquier gasto puede pasar a convertirse en derroche y dispendio para fines espúreos. Se sustituye lo necesario por lo accesorio y se acaba en niveles de endeudamiento que poco tienen que ver con cubrir necesidades básicas. Pero eso lo deben entender nuestros políticos; tienen que darse cuenta que el desprestigio de los distintos gobiernos autonómicos es su mismo desprestigio y también el del gobierno central. Pretender confundir en estos tiempos de crisis para volver a la España "Una, grande y libre" es querer retroceder medio siglo de historia y francamente, España no se lo puede permitir y los españoles tampoco. Pero esto es lo que pide Aznar y Rajoy debería dejar claro ante los españoles si es lo que pretende.